Oraciones a San José

Oración: El Beso de San José

San José tuvo el privilegio de ser esposo de María, de criar al Hijo de Dios y ser la cabeza de la Sagrada Familia. Es patrono de la Iglesia Universal, de muchísimas comunidades religiosas, instituciones y países, y de la ‘buena muerte’.

San José es conocido como el “Santo del silencio” porque no se conoce palabra pronunciada por él, sin embargo sí conocemos sus obras, su fe y amor, los que influenciaron en Jesús y en su santo matrimonio.

Santa Teresa de Ávila solía decir: «Otros santos parece que tienen especial poder para solucionar ciertos problemas. Pero a San José le ha concedido Dios un gran poder para ayudar en todo».

Por ello, queremos compartir con ustedes esta hermosa oración, confiando en la intercesión de este gran santo.

El Beso de San José
Oh San José, cuya protección es tan grande, tan fuerte y tan inmediata ante el trono de Dios, a ti confío todas mis intenciones y deseos. (Menciona enseguida tu intención, necesidad, anhelo, etc.)

Ayúdame, San José, con tu poderosa intercesión de tu hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial. te dé mi agradecimiento y homenaje.

Oh San José, yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormecido en tus brazos. No me atrevo a acercarme cuando Él descansa junto a tu corazón. Abrázalo en mi nombre, besa por mí su delicado rostro y pídele que me devuelva ese beso, cuando yo exhale mi último suspiro.

¡San José, patrono de las almas que parten, ruega por mí! Amén.




Oración a San José, por los trabajadores y desempleados
San José obrero, el carpintero de Nazareth, proveyó con su laboriosidad la subsistencia de María y de Jesús: la Sagrada Familia. Además, inició al hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en la celebración del Día del Trabajo los obreros cristianos honran a San José como modelo y patrono suyo.

Oración a San José por los trabajadores (de San Pablo VI)

Oh, San José,
patrón de la Iglesia,
tú que junto con el Verbo encarnado
trabajaste cada día para ganarte el pan,
encontrando en Él la fuerza de vivir y trabajar;
tú que has sentido la inquietud del mañana,
la amargura de la pobreza, la precariedad del trabajo;
tú que muestras hoy el ejemplo de tu figura,
humilde delante de los hombres,
pero grandísima delante de Dios,
protege a los trabajadores en su dura existencia diaria,
defiéndelos del desaliento,
de la revuelta negadora,
como de la tentación del hedonismo;
y custodia la paz del mundo,
esa paz que es la única que puede garantizar el desarrollo de los pueblos.
Amén



Oración a San José por las familias
El Corazón de José fue capaz de amar a Dios como a hijo y a la Madre de Dios como esposa, capaz de abarcar en su amor y tomar bajo su protección a la Iglesia entera, de la cual Jesús es cabeza y María es Madre y por ende a todas las familias. Por ello te compartimos la siguiente oración a San José protector de las familias.

Oración de San José de la Familia
San José, castísimo esposo de la Virgen María,
animado por la confianza en tu bondad y poder,
pido que protejas y bendigas a mi familia.

Tú que experimentaste la angustia por la pérdida del Niño,
guía a mis hijos por el sendero del bien y defiéndelos
de los peligros de la vida presente y de la muerte eterna.

Glorioso San José, a quien el Papa Pío Noveno
confió la protección de la Iglesia Universal,
defiéndela de todo peligro.

Acompaña a sus pastores para que sean custodios fieles
de su rico patrimonio de justicia, verdad, paz y vida,
como Tú lo fuiste de Jesús y María.

Em tus manos pongo mis angustias y alegrías,
mis cruces y anhelos para que al final de mi vida
podamos gozar contigo de la felicidad eterna en el paraiso.

Amén

Oración a San José que nunca falla

¡Reza con fe y pide un beneficio espiritual!
Aunque San José nunca dijo una sola palabra en las Escrituras, su silencioso ejemplo de fidelidad, obediencia y cuidado para con la Sagrada Familia durante los años de formación de Jesús hizo de él uno de los santos más queridos del cristianismo.

Se estima que la devoción al padre adoptivo de Jesús comenzó entre los siglos III y IV. Pero, según el libro de oración Pietá, hay una oración a San José que data del año 50:

Esta oración fue encontrada en el año 50 de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En 1505, fue enviada por el Papa al Emperador Carlos, cuando él estaba yendo a la batalla [de Lepanto]. Quien lea esta oración, la escuche o la guarde consigo nunca morirá de muerte repentina ni se ahogará, ni le afectará el veneno o caerá en las manos del enemigo, ni será quemado en cualquier fuego o derrotado en la batalla. Reza esta oración durante nueve mañanas por cualquier intención. Ella es conocida por no fallar nunca”.

Aquí está la oración que «es conocida por no haber fallado nunca, que ofrece el pedido para el beneficio espiritual para quien está rezando o para la persona por la que se está rezando»

Oh san José, cuya protección es tan grande, tan fuerte 
y tan inmediata ante el trono de Dios,
 a ti confío todas mis intenciones y deseos.

 Ayúdame, San José, con tu poderosa intercesión, 
a obtener todas las bendiciones espirituales 
por intercesión de tu Hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, 
de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial,
 te tribute mi agradecimiento y homenaje.

Oh San José,
 yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormecido en tus brazos. 
No me atrevo a acercarme cuando Él descansa junto a tu corazón.

Abrázale en mi nombre, besa por mí su delicado rostro 
y pídele que me devuelva ese beso cuando yo exhale mi último suspiro.
¡San José, patrono de las almas que parten, ruega por mi! Amén.

Recuerda: Dios siempre atiende nuestras oraciones. Pero nosotros no siempre esperamos las respuestas que recibimos.




Oración: Crecer junto a Jesús y José


Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo creció como hombre.

Oh,bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.

Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal.
Amén



Obtén la indulgencia plenaria los miércoles
Existen diferentes formas de ganar la indulgencia plenaria, y una de ellas es rezando esta oración cada miércoles, día dedicado él.

Desde el 5 de julio de 1883, por decreto del Papa León XIII, los días miércoles están consagrados a la devoción de San José en toda la Iglesia Universal.

Oración a san José para ganar la indulgencia plenaria
La oración que propone la propia Penitenciaría Apostólica para rezar todos los miércoles es la siguiente:

A ti, oh bienaventurado José
A ti, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación;
 y después de invocar el auxilio de tu Santísima Esposa
 solicitamos también confiados tu patrocinio.

Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, 
te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús,
 humildemente te suplicamos vuelvas benigno los ojos a la herencia
 que con su Sangre adquirió Jesucristo, 
y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

De acuerdo con el Decreto de la Penitenciaría Apostólica, para ganar la indulgencia plenaria, además de rezar dicha oración, es necesario cumplir con las condiciones habituales:

  • Confesión sacramental,
  • Comunión eucarística
  • Oración según las intenciones del Santo Padre.